jueves, 29 de agosto de 2024

Reflexión personal vol. IV

 Queridos lectores, ya sabéis que de vez en cuando, cuando me acuerdo de escribir, me gusta hacer alguna reflexión personal, algo más personal. Me considero una persona que me falta mucho por saber y vivir, pero que si sirve para que alguien se sienta reconocido con mis palabras y le sirve, siempre será algo bueno. 

Últimamente, me han pasado muchas cosas, cosas que se escapan de mi entendimiento y que no puedo controlar. Y sí, lo he de reconocer, soy una persona que le gusta tener cierto control de lo que me pasa o de lo que me puede afectar, ya que intento buscarle sentido a todo y controlar lo que me puede producir a nivel sentimental porque soy un desastre. El problema es cuando se escapa todo tanto de mis manos, ya que esto hace que florezca mi ansiedad, que no sepa qué hacer y sentirme algo perdida. Y esa sensación, la odio, me hace sentir un poco inútil y me bloquea en muchas ocasiones. Supongo que esto le pasa a muchos, no puedo ser la única. 

Con la gente a mi alrededor me pasa lo mismo, me gusta saber como están y sentirme útil ayudándoles, creo que lo que mejor se me da es intentar ayudar a los demás, aunque a veces por mis bloqueos me cueste horrores. En muchas ocasiones, he tapado lo que sentía centrándome en ayudar a otras personas que consideraba que estaban peor, no sé si como vía de escape o de autoconvencimiento de que mis problemas son tonterías en comparación. 

Por eso, cuando le pasa algo a alguien cercano y no se apoya en mí, o que no me lo cuenta, me siento mal, siento que estoy fallando como amiga, porque es de lo mejor que sé hacer como amiga y si ni eso puedo hacer. Entonces, vivo con la ansiedad de la preocupación por esa persona, el pensar que he podido hacer algo mal o que no lo estoy haciendo bien, ponerme en los peores de los casos. 

La ansiedad creo que es una de las cosas que más sufro, en casi todas las ocasiones me hace sentir cosas que no me gustan, poniéndome en el peor de los casos y, en ocasiones, creo que a personas que quiero mucho, les agobia un poco, así que intento controlar esa ansiedad, aunque a veces me es imposible. Entonces, me encuentro en una guerra constante, incluso a veces dejando perder relaciones porque siento que si se alejan es porque mi amistad no les ha servido. 

Y sí, yo soy una persona muy entregada, pero a veces necesito que otras personas me demuestren que están ahí, por ende, soy una persona que aunque hablo mucho, hay muchas cosas que me las guardo para mí. Soy algo reservada y necesito una base, unos esfuerzos que muchas personas en el pasado no han hecho, dejando ir historias que podrían haber sido maravillosas, supongo que eran historias que no tenían que ser. 

Esto no significa que yo no tenga parte de la culpa, claro que la tengo, sobre todo por no darme cuenta de ciertas señales. A veces creo que tengo algo de déficit o algo, porque me cuesta entender ciertas cosas, o que por vivencias pasadas, me cierro a verlas, no lo sé. 

Lo malo es que estoy en un momento de algo de autodestrucción, de muchas cosas que me dan rabia y que no puedo controlar, ni mucho menos cambiar. Y si por casualidad estás en mi vida, o un día formas parte de ella, no te alejes, tenme paciencia y lucha por mí, si crees que me lo merezco claro, pero no te quedes en la puerta, porque eso lo único que hace es provocar malestar. Yo intentaré, dentro de mis valores y de mi forma de ser, que sé que tengo una personalidad complicada y muy fija, estar contigo lo más que pueda, apoyarte cuando vea que estás en el lodo. Pero no me confundas, no me vengas con dobles intenciones que no voy a entender y que solo me causaran ansiedad. 

Tú puedes apoyarte en mí, y yo lo haré en ti, enseñándote poco a poco todas las heridas que tengo, pero al final, sigo siendo una muñeca de porcelana intentando reconstruirme cada día y no romperme. Tampoco quiero que te quedes por lástima, si es esa tu motivación, mejor aléjate. Quiero que te quedes conmigo por lo bueno que tenga, que valores que aunque estoy rota en muchos aspectos, estoy intentando dar mi mejor versión y que a veces me caeré, como todos, y a veces querré aislarme del mundo, porque se me complique o porque no lo entienda. Y en esos momentos, cuando yo más quiera aislarme, es en los que necesito que estés, porque si yo me aíslo es porque lo he dado todo por perdido, es porque estoy en mi fase de autodestrucción. 

No quiero que me des la razón, ni que me compres con regalos o palabras, quiero que estés, que me seas sincero en todo y que me ayudes a buscar la solución, que luches y que sepas que si tú me das una parte de ti, yo te daré todo lo que pueda y más. 

A mí no me gusta tirar la toalla, soy muy cabezona y si creo que vale la pena, voy a luchar hasta el final si me das un poco de aire. Me da igual las dificultades, no soy de las que se rinden a la primera, ni me molesta la distancia u otras dificultades, te voy a dar toda la confianza, voy a confiar en ti a pesar de las inseguridades y de tu pasado, solo con una condición, quiero saber de tí, de tu vida, sentirme dentro de ella, al igual que yo lo haré. 

Con todo esto, y si alguien ha llegado hasta aquí, me gustaría preguntar, ¿soy a la única que le pasa? ¿Soy esa oveja negra que siempre me he sentido? ¿Hay alguien que se siente como yo? ¿O vivo en otro mundo paralelo y no es normal lo que me pasa, lo que siento? Me gustaría saber de otras historias, de otras opiniones, por lo que, si te sientes libre y quieres, me puedes comentar o contarme tu historia o tu forma de pensar por privado, ya sea por instagram (criski97), twitter (criski_97) o por discord (criski97#7088). Creo que podría salir algo muy bueno de aquí, y ayudarnos entre nosotros. 


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martes, 7 de febrero de 2023

Reflexión personal Vol. 1

Hoy vengo a hablaros de algo más personal, sabéis que de vez en cuando utilizo esto como terapia o como guía de mis pensamientos. Pues hoy es de esos días en los que me apetece escribir, mientras estoy de camino a casa en el tren, para decir algo que, a mi interés, puede resultar de ayuda. 
Hace poco empecé a ir al psicólogo, llevo solo dos sesiones así que el cambio no lo he notado del todo, pero me siento con fuerza porque es el primer paso para poder pasar página de una etapa de mi vida que en parte me hace daño. No es que haya tenido la peor vida o algo así, pero desde hace un tiempo tengo problemas con el sueño, problemas de concentración, sueño con cosas que, aún no siendo pesadillas, me afectan y quería ponerle final a esa situación. 
Seguramente, habrá gente que lo esté pasando mucho peor que yo, con problemas que son del día a día y que les afecten. Por ello, aunque no soy nadie, me he propuesto escribir este post por si alguna vez llega a manos de alguien que lo necesita, que de verdad su vida está más que jodida, hablando mal. 
Querido lector, de verdad, hay salida en ese túnel oscuro que te va comiendo poco a poco. Creeme, he estado ahí, pensando que no había salida y, lo peor, que en parte era culpa mía. Y hay veces que no, que no es por nuestras acciones, sino que la vida es muy puta a veces y nos daña. Por ello, si ves que la necesitas, pide ayuda. No te hace menos por necesitar el apoyo de gente externa a ti, te hace humano. 
Y si eres como yo, a veces dejarte cuidar no es ser débil, solo que se necesita porque no somos súper héroes de marvel perfectos y maravillosos, somos personas con conciencia, con problemas reales, con detalles que solo otras personas pueden captar. No te cierres a que otras personas te puedan ayudar, no te comas tú solo tus problemas y pide ayuda, de verdad, no es de débiles. Y es más, pedir ayuda a veces es un gesto de valentía, de verdad, demuestras que te da igual lo que piensen de ti y que solo te quieres curar. 
Yo he vivido muchos años haciéndome un caparazón, intentando que todo me resbalase, pero no siempre ha podido así. Siempre me he puesto en el lado del que consideraba que era más débil que yo, proteger al que nadie protege, al que nadie cuida, y con eso me descuidaba, ocultaba mis problemas en los problemas de los demás, sin darme cuenta que, quizás, los protejo porque me recuerdan a mi, o peor, porque me recuerdan a él. 
No quería que nadie me cuidara, pocas personas conocen mis heridas, mis golpes, las veces que mi corazón se ha roto, y que por eso, por ese miedo a que no pueda a volver a coserlo, he puesto a veces barreras en otros aspectos, siendo la protectora pero nunca la protegida. 
Pero se acabo, sé que no voy a poder evitar intentar proteger a ciertas personas, cuidarlas, pero voy a dejar que me cuiden, y tú debes hacerlo también. 
Espero que esta corta reflexión os sirva, y nos leemos más adelante. 

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